
Lajares

Consuelo trabaja en el territorio donde el cuerpo, la energía y el ritual se encuentran. Durante más de una década ha acompañado a personas en procesos de transformación profunda — trabajo somático, ceremonias de cacao, y prácticas ancestrales de autoconocimiento. Su enfoque combina lo corporal con lo energético: sesiones de trabajo bioenergético centradas en el corazón y el sistema nervioso, círculos ceremoniales, y espacios de reconexión con el placer y la sexualidad como parte de la salud integral. No es terapia convencional, y no sustituye la atención médica. Es un espacio distinto: para sentir, soltar, y volver a habitar el cuerpo desde la presencia. Cada sesión se adapta a lo que la persona trae — sistémico, emocional, corporal. También facilita círculos de cacao ceremonial, tejiendo comunidad alrededor de una de las plantas más antiguas usadas con intención en Latinoamérica.
Sin reseñas todavía — la primera es la más difícil y la más valiosa.